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ESOS LOCOS

QUE CREEN QUE SE PUEDE INSERTAR A LOS ANIMALES EN EL CAMPO DEL DERECHO.-

Dra. Eva Acuña Cruz 

Abogada  T°78 F° 457 

 

A los que “queremos” a nuestros animales, nos cuesta entenderlos como seres que sienten (sintientes y con derechos).-

El Código Civil, tanto el nuevo como el viejo, sigue tratando a los animales como cosas, ahora se ha podido utilizar gracias a la Dra. Laura Cecilia Velasco, en el derecho penal la palabra víctima, ergo si alguien es víctima deja de ser una cosa.

Sin caer en frases peyorativas por aquellos que comen carne, personalmente no soy vegana si casi vegetariana, pero como carne de vez en cuando, cosa que cada vez cuesta más si nos imaginamos al animal, las condiciones en las cuales vive y como se lo sacrifica.

Este movimiento de “loquitos que luchan por los animales”,  paso de ser “la loca de los gatos”, “la loca de los perros”, si porque para dar un mayor énfasis a esta tarea considerada despectiva, se citaba que eran ideas de mujeres, entendida a la mujer como privatizada a las tareas domésticas y a esas locuras.

Sin embargo, 07 de julio de 2012, marcó un hito fundamental cuando la élite neurocientífica redactó la “Declaración de Cambridge sobre la conciencia de los animales”, lo que acalló considerablemente las voces despectivas, ahora no eran los locos animalistas, sino personas especializadas, científicos, neurólogos los que sostenían que los animales tenían la misma capacidad de sentir emociones y sobre todo de experimentar dolor y angustiarse por lo que les pasa, o sea que poseían los sustratos neurológicos necesarios para generar conciencia y darse cuenta del daño que les infligimos.

El responsable de la “Declaración de Cambridge” fue el neurocientífico canadiense Philip Low.

Para quienes no tengan conocimiento de quien es este señor, aclaro que es investigador adjunto del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts), fundador de la empresa Neurovigil, ex Asesor de la Administración del Presidente Obama del Congreso de Estados Unidos y de la NASA, este documento conto con la participación como invitado de Stephen Hawking.

Philipp Low en ese momento, estaba construyendo un sistema de comunicación para Stephen Hawking, en caso que este quedara paralizado completamente.

Históricamente esto constituyo un antes y un después, teniendo cada vez más fuerza el hecho que el derecho y algunos jueces quieren acallar, que poseen los hoy mal llamados animales, que en realidad se debieran nombrar como “ los animales no humanos ” o como decimos en nuestro país “seres sintientes”.

Los riesgos de aparición de enfermedades comunes tales como el colesterol, la diabetes, etc. que nuestro apetito carnívoro en demasía trae aparejado, ahora se ha unido a este nuevo paradigma mundial, la aparición del covid 19, ya que para satisfacer este apetito no solo se arrasan los hábitats y se los reemplaza, tal es así se ha arrasado una extensión equivalente al del continente africano, con el objeto de criar y alimentar animales para la faena, donde son amontonados unos sobre otros y algunos son vendidos en el mercado negro a través del comercio ilegal como animales vivos (wet markets), provocando la interacción que nunca hubiera ocurrido, recordemos Bujan y volvemos nuevamente al COVID (ver Le Monde Diplomatique, pág. 26/27 “Regalos envenenados” marzo 2020).

Personalmente tuve una perra (Nena) que se miraba al espejo, y este comportamiento se acentuaba cuando le ponía ropa nueva, cosa que le encantaba, eso sí fue la única perra que le gustaba vestirse, pero ello demuestra que tenía algún tipo de entendimiento cognitivo y que el tener ropa le causa satisfacción.

Y otro perro llamado Negrito, se paraba frente a las jugueterías (ya que le gustaban los juguetes especialmente las pelotas), se quedaba horas frente a la “Asociación de Deportes Racionales – Club de Tenis” y ante la calesita.-

Si bien cito ej. de perros, esto son los que he conocido que marcan una inteligencia que va más allá de las necesidades básicas, hay otros ejemplos del mundo animal que también demuestran estas actitudes, el comportamiento del ganado vacuno de Chernobyl, que ahora se encuentra en estado salvaje difiere notablemente del comportamiento de nuestro ganado, los orangutanes, monos, orcas, etc.- 

El Colegio Público de Abogados de Capital Federal, posee un Instituto de Derecho Animal, cosa que trajo varios dolores de cabeza, para algunos que interpretaban que solo podía ser una Comisión y que fue fundado gracias al apoyo invalorable del Dr. Jorge Gabriel, Rizzo.-

Esto llevo a que a través de este Instituto pudimos, aunque sea difícil de creer, contar con la visita del neurocientífico Philip Low, en las instalaciones de nuestro Colegio, que fuera invitado por la Dra. Velasco y que tuvo la invalorable ayuda de la Dra. Laura Calogero, quien actuó de intérprete dado su excelente conocimiento del inglés, con la participación de la Dra. Gimena, López Araoz quienes superaron los escollos del lenguaje haciendo que la visita del neurocientífico fuera amena para él y todos los presentes.-

Este gesto de vitalidad, de poder conocer a alguien que yo creía inalcanzable fue realizado gracias a las personas que se encuentran en nuestro Colegio, que en este caso hicieron posible lo que considerábamos imposible, que abrieron una brecha en el mundo del derecho, ya que no conozco a ningún otro Colegio de Abogados, que haya podido contar con la presencia de una persona de tal envergadura como Philip Low, quien cambio los paradigmas del conocimiento científico con respecto a los animales y a quien le otorgó mi más profundo reconocimiento.